SEMINARIO INTERNACIONAL "ETICA, INFORMACION CORPORATIVA y CONFIANZA" Madrid, 29 de marzo de 2004
INTERVENCIÓN DE JOSE LUIS LIZCANO, DIRECTOR GERENTE DE AECA
Buenas tardes
Primeramente, quiero agradecer a la Cátedra Javier Benjumea de, Ética
Económica y Empresarial, y en concreto a su titular José Luis Fernández, la
invitación a AECA para participar en este Seminario Internacional, que trata
un tema de gran actualidad e importancia, no solo para las empresas, sino, también,
para todo tipo de organizaciones y, por extensión, para la sociedad en su conjunto.
Cuando José Luis me habló del Seminario, me pareció una oportunidad excelente para poner en relación lo que es AECA y su labor, con una realidad evidente: la necesidad de las empresas de ganarse la confianza de los mercados y la legitimidad social, y el papel fundamental de la transparencia informativa para alcanzar dichos objetivos.
La Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA) se funda en 1979, con el propósito de contribuir al impulso de las ciencias empresariales y su aplicación a la práctica profesional, mejorando las técnicas de gestión y el desarrollo de los profesionales y sus organizaciones. Su principal aportación, a lo largo de estos años, ha sido la emisión de principios contables y pronunciamientos sobre buenas prácticas de gestión empresarial y del sector público, incidiendo en la importancia que para las empresas tiene la formulación de unas Cuentas Anuales que recojan la verdadera imagen fiel de la actividad desarrollada. Los Principios Contables de AECA supusieron, en su día, la introducción en nuestro país de las prácticas contables generalmente aceptadas a nivel internacional, de forma tal que todos ellos fueron incorporados al entonces nuevo Plan Contable, en 1990. La transparencia parte de la elaboración de una información veraz y relevante, desde unos criterios rigurosos que permitan retratar fielmente la realidad. Esta ha sido, y sigue siendo, la principal aportación de AECA.
Sin embargo, retratar la realidad financiera de la empresa, ya no es suficiente para conocer el valor de ésta. De la economía de lo tangible hemos pasado a la economía basada en el valor de lo intangible, del conocimiento, de lo social. El comportamiento de una empresa no sirve evaluarlo únicamente en unidades monetarias; hoy en día la empresa expresa su valor por medio de su triple dimensión económica, social y medioambiental, o lo que es lo mismo, por su capacidad de generar desarrollo sostenible.
Consciente de esta realidad, AECA creó en 2002 una nueva línea de investigación y trabajo, dedicada a la Responsabilidad Social Corporativa, a través de una nueva Comisión de Estudio (la 8a), en la que participan prácticamente todos los grupos sociales interesados en el desarrollo de esta renovada visión de la empresa. Directivos de empresas de distintos sectores, profesores universitarios, consultores y analistas financieros, la Administración Pública, las asociaciones y fundaciones, las escuelas de negocios, los sindicatos, las ONGs, los medios de comunicación y expertos de otros países, están representados en la Comisión RSC de AECA y están aportando sus puntos de vista cualificados en los pronunciamientos de ésta. Del primero de estos pronunciamientos, publicado el pasado mes de enero, sobre el Marco Conceptual de la Responsabilidad Social Corporativa, sólo voy a decir que supone el punto de partida y guía de futuros trabajos, con el que se ha intentado sentar una base teórica consistente, de referencia, sobre la que construir un sólido edificio que sirva para el desarrollo conceptual y práctico de la RSC.
En un estudio reciente, que acaba de ser publicado por la revista Papeles de Ética, Economía y Dirección, de EBEN España, analicé la posible relación existente entre comportamientos socialmente responsables de las empresas y el grado de confianza que dichos comportamientos generaban. Partiendo de la definición de confianza como "la esperanza firme en un comportamiento persistente generador de algo bueno para las personas y la sociedad en su conjunto", las conclusiones del estudio desvelaban, entre otras circunstancias, la existencia de un alto grado de relación entre confianza y transparencia y comunicación interna de la empresa.
José Antonio Marina, se refiere a la ética como a "la inteligencia en busca de la felicidad". Si aplicamos esta definición a la, empresa, podríamos decir que Ética Empresarial es la empresa (conocimiento y recursos) en busca de la felicidad (bienestar) de las personas (todos los grupos de interés). Como vemos, una denominación muy próxima al modelo de gestión centrado en la responsabilidad social corporativa, que tiene como pilar fundamental la creación de valor para todos los grupos de interés.
Por todo lo dicho, y para concluir, creo firmemente en que la confianza y la legitimidad de la sociedad la encontrarán más eficazmente las empresas y las organizaciones que basen su modelo de gestión en la ética y la transparencia informativa.
Muchas gracias por su atención